Un mundo sin solidaridad no es sino un mundo sin alma.
LA SOLIDARIDAD EN MOMENTOS DE CRISIS (soluciones a la POBREZA):
En los últimos días he reflexionado mucho sobre el papel que juegan los negocios en esta crisis que parece no tener fin. Posiblemente esta reflexión se deba en parte a las fechas en las que estamos, aunque también he de decir que, aunque con menor intensidad, el resto del año la reflexión me acompaña casi todos los días de mi vida. La injustica, la insolidaridad, las necesidades de los más desfavorecidos agravada por intensidad de la crisis económica, conlleva la imperiosa obligación de un compromiso cada día más personal por parte de quienes todavía estamos en una situación relativamente cómoda. Mi generación nunca ha vivido una situación económica como la actual, en términos generales aquellos que nos hemos esforzado hemos tenido una forma de vida consistente. Hoy es distinto, son muchos, demasiados diría yo, los que se están quedando fuera del sistema, y aunque sea solo por egoísmo esto hay que solucionarlo. De lo contrario también nosotros corremos el peligro de quedar en la marginación.
APORTACION A LA SOCIEDAD. Devolver lo que la sociedad nos da.
No son momentos de egoísmo, de mirar nuestros “tesoros” como algo que nos da seguridad y nos hace sentirnos más importantes. A estas alturas da igual quien tenga la culpa de la situación actual; si no ponemos todos algo al servicio de los más necesitados dará igual cualquier concepción de la “sociedad democrática” que con independencia de otros valores debe tener presente el de la SOLIDARIDAD en estos momentos tan especialmente duros; y porque no decirlo, DRAMATICOS para muchas familias. El cómo se ha de implementar esta solidaridad se ha de establecer sobre parámetros sociales a través de una política establecida por las instituciones públicas, de la tal manera que no sea fruto de una reflexión exclusivamente personal de cada uno sino de la obligación social como consecuencia de la necesidad de quienes carecen de una vida mínimamente digna.
Gestión de la SOLIDARIDAD por parte DE LAS ADMINISTRACIONES PUBLICAS:
Para llegar al punto donde nuestras administraciones puedan exigirnos la solidaridad referida, se han de establecer leyes que hagan que los ciudadanos volvamos a confiar en nuestras instituciones públicas. La mala gestión de los recursos públicos por parte de quienes los gestionan debería conllevar los mismos efectos jurídicos que las malas praxis en las empresas privadas. Y si cabe con más dureza, pues el dinero público es de todos los ciudadanos. Es por ello que se deberían establecer mecanismos de control más exhaustivos en los que se tenga muy presente que quienes metan mano a un dinero que va destinado a cubrir las necesidades de quienes están en precario correrán con el inexorable peso de LEY SIN NINGUN PALIATIVO POSIBLE.
URGENCIA DE PONER EN MARCHA MECANISMO DE SOLIDARIDAD:
Desde este humilde blog insto a las instituciones competentes que se establezcan de manera inmediata y urgente los mecanismos políticos y sociales que garanticen la dignidad de quienes sufren las consecuencias de una mala políticas económica privada y pública que se ha llevado a cabo en este país en los últimos … ¿?…años (que cada cual ponga en número que considere, pues no quiero crear sensación de culpabilidad o impunidad a partido político alguno.
Tengo el convencimiento de que los ciudadanos estamos concienciados a que sin solidaridad este país no tiene futuro, lo que hace falta ahora es que alguien ponga ya de una vez en marcha un tren que nos de confianza para montarnos en él.
